¡Buenos días!
Me ha llamado mucho la atención en este capítulo la descripción del reino de Satanás:
"El reino de Satanás es un reino de fuerza; cada uno mira al otro como un obstáculo para su propio progreso, o como un escalón para poder trepar a un puesto más elevado." (pág. 262, dcha.)
Egoísmo, todo para uno mismo, todo lo contrario que el reino de Dios, donde el último será el primero, y el más pequeño el más grande.
Quizás te sientas satisfecho cuando haces todo para ti mismo, pero cuando haces algo por los demás sin ningún interés, eres mucho más feliz que cuando trabajas por tu bienestar. Como estamos estudiando esta semana, el amor a Dios se convierte en amor al prójimo, y no hay experiencia más grata con nuestro prójimo que ayudando y dejando el yo a un lado.
J.M. Fustero
lunes, 17 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Hola compañer@s!!
ResponderEliminarHoy me gustaría destacar 3 pensamientos muy interesantes, y diferentes entre sí. Ahí van!
"Aunque los cristianos no han de sacrificar un solo principio de la verdad, seben evitar la controversia siempre que sea posible".
"El hecho de que alguno no obre en todas las cosas conforme a nuestras ideas y opiniones personales no nos justifica para prohibirle que trabaje para Dios. Cristo es el gran Maestro; nosotros no hemos de juzgar ni dar órdenes, sino que cada uno debe sentarse con humildad a los pies de Jesús y aprender de él".
"Mientras tratamos de corregir los errores de un hermano, el Espíritu de Cristo nos inducirá a escudarlo, tanto como sea posible de la crítica aún de sus propios hermanos, y tanto más de la censura del mundo incrédulo".
Un abrazo!!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar