¡Buenos días!
Hoy seré breve. Me gustaría compartir dos ideas especialmente:
"Si hoy tomásemos tiempo para ir a Jesús y contarle nuestras necesidades, no quedaríamos chasqueados; Él estaría a nuestra diestra para ayudarnos." (pág. 217, izda.)
Que no perdamos esa conexión diaria a la fuente de vida; no hay mejor amigo que Cristo.
Y que podamos disfrutar de un descanso completo cuando lo necesitemos, no solo físico y psíquico; sino también un descanso renovador espiritual:
"El descanso que Cristo y sus discípulos tomaron no era un descanso egoísta y complaciente. El tiempo que pasaron en retiro no lo dedicaron a buscar placeres. Conversaron acerca de la obra de Dios y de la posibilidad de alcanzar mayor eficiencia para trabajar." (pág. 215, dcha.)
Que Dios os bendiga y os guarde. ¡Maranhata!
J.M. Fustero
viernes, 7 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario