Hola compañeros!
Permitidme que hoy reproduzca un párrafo muy Misionero: "Cristo derriba el muro de separación, el prejuicio divisorio de las nacionalidades, y enseña a amar a toda la familia humana. Eleva a los hombres del círculo estrecho que prescribe su egoísmo; suprime todos los límites territoriales y las distinciones artificiales de la sociedad. No hace diferencia entre vecinos y extraños, entre amigos y enemigos. Nos enseña a considerar a toda alma menesterosa como nuestro hermano, y al mundo como nuestro camp0".
Sencillamente precioso. Creo que estas palabras deberían estimular en nostros la solidaridad, y la vocación misionera sea donde sea. El mundo es nuestro campo de trabajo...
Un abrazo!!
jueves, 24 de septiembre de 2009
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