Buenos días!!
Siempre me ha fascinado la respuesta de Jesús al bofetón que le dieron injustamente. "Cristo replicó serenamente Si he hablado mal, testifica en qué está el mal; y si bien, ¿por qué me golpeas?. No pronunció hirientes palabras de represalia. Su serena respuesta brotó de un corazón sin pecado, paciente y amable, a prueba de provocación". Impresionante...
También me ha llamado la atención este pensamiento sobre Pedro. "Muchos que no rehuyen una guerra activa por su Señor son impulsados por el ridículo a negar su fe". Creo que tenemos que estar al tanto...
Por cierto, el último párrafo del capítulo no tiene desperdicio.
Un abrazo!!
domingo, 13 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar